
Sonrisas hechas con volantines,
Besos con sabor a limón,
Miradas frívolas y sarcásticas
Una vida llena de remordimientos.
Mordiendo cada dedo de mi mano,
destrozando cada milímetro de este corazón,
descubriendo nuevas heridas
que no podremos curar tú y yo.
Remuérdeme...
el dolor ya no se siente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario